
Seguro que alguna vez has escuchado el dicho: “Si no te quieres tú, ¿Quién te va a querer?” y lo cierto es que razón no le falta. Hasta que no aprendas a quererte no podrás ofrecer tu mejor versión a los demás. Aunque no es una labor fácil, en este artículo te damos las claves sobre cómo quererse a uno mismo.
Quererse significa aceptarte tal y como eres. No obstante, aceptarse con sus defectos y virtudes es una tarea pendiente para muchos.
En una sociedad en la que habitualmente el amor propio es tachado de egoísmo, solemos esperar a que alguien externo nos ame o resalte nuestras cualidades en vez de hacerlo nosotros mismos. Un gran error ya que nos hace la vida más difícil.
Aprender a quererse a uno mismo no es una tarea fácil, pero tampoco imposible, aunque ahora mismo pienses que no. Con esfuerzo y constancia, poco a poco verás cambios en tu conducta. Por ello, te damos seis consejos para comprender cómo hacerlo:
Una forma muy bonita de comenzar esta andadura es hacer las paces con uno mismo. Reconoce que te has exigido y criticado demasiado, pídete perdón por todas las veces que no te has sentido suficiente.
Una vez que lo hayas hecho, empiezas de cero. Tienes que ser tu mejor amigo/a.
Estamos expuestos a millones de estímulos diarios, tantos que nos olvidamos de nosotros mismos. Date un momento para conocerte ya que es la clave para quererse a uno mismo.
Un consejo es hacer una lista con las cosas que te gustan y hacen feliz. Asimismo, también puedes hacer otra con lo que no te hace feliz. Esta te recordará siempre que lo necesites quién eres.
Lo más importante es ser realista. Es decir, tener aspiraciones y metas que sean alcanzables. Por el contrario, ponernos metas imposibles de alcanzar nos aportarán frustración y ansiedad.
Deja de actuar de otra forma por miedo al rechazo. ¡Tal cual eres triunfarás!
Mostrar ante el mundo y los demás tu verdadero yo es uno de los mayores gestos de amor propio y valentía.
Escúchate y respétate. Esto significa que aceptes lo que tu cuerpo y mente te transmiten, sin juzgarte por ello.
Al ser compasivo con uno mismo eres capaz de ver tu esfuerzo y lucha y es entonces cuando no te juzgas y criticas por lo que consideras como un error.
Ahora que ya tienes las claves, sólo falta que lo pongas en práctica. Sólo así verás el increíble mundo (y poco explorado) que hay en tí y a tu alrededor.
Recuerda, en Proxemia, Psicólogos de Murcia velamos por tu bienestar.