
Los problemas y los conflictos del día a día hace que muchas personas se pregunten si realmente son compatibles con su pareja. Y es que los conflictos del día a día pueden ser tan sólo eso o pueden llegar a ser síntomas de una incompatibilidad más difícil de remediar. En este artículo, te explicamos una serie de consejos para saber si eres compatible con tu pareja.
Cada relación de pareja es un mundo y no existe una forma universal de medir la calidad de un vínculo amoroso. Por lo general resulta de utilidad fijarse en una serie de criterios para ver la gravedad de los problemas y determinar si hay compatibilidades.
A continuación te explicamos de forma detallada cuáles son los principales consejos que debes seguir para saber si eres compatible con tu pareja.
Éste es el criterio más importante, pues el respeto es la base de cualquier relación y mucho más de una amorosa. La forma de comunicarse y relacionarse entre las partes debe ser consistente con el valor del respeto y permanecer en el tiempo. Esto es muy importante, porque en las relaciones en las que hay maltrato, suele sucederse un ciclo de violencia en la que en algunas ocasiones se muestra arrepentimiento.
Cada persona tiene sus propias necesidades para establecer la cantidad de tiempo que quiere pasar con su pareja. Por ello, debéis analizar los intereses de cada uno y ver si son distintos o encajan y si existen las condiciones para que dichas expectativas se cumplan.
En las relaciones a distancia pasar tiempo juntos puede ser un problema, por lo que se debe trazar un plan realista para poder pasar juntos tiempo de calidad, o bien, que en cierto punto de la relación deje de ser a distancia.
En el caso de las personas jóvenes es frecuente confundir la compatibilidad amorosa con la atracción física. Este comportamiento puede dar problemas a medio y largo plazo. Por ello, debemos plantearnos si lo que nos mantiene unidos a nuestra pareja es sólo la inercia que empezó con atracción física.
En algunas relaciones, una de las partes o las dos suelen adoptar un rol pasivo cuando hay discusiones o conflictos, aunque en la práctica no se llega a disimular del todo. La parte que no muestra una actitud pasiva puede que se interese por explicar el motivo del problema o que reaccione no haciendo nada, para que no haya un conflicto.
Cuando las dos partes se acostumbran a esta dinámica es porque no saben lidiar con los problemas de manera directa, lo que puede constituir una incompatibilidad a la larga, ya que siempre se impone la voluntad de una de las partes.
Obsesionarse con si uno es compatible con su pareja o no, puede llegar a ser una incompatibilidad si eso lleva a exigir a la otra persona que se adapte a lo que esperamos de ella. Por tanto, no se puede idealizar a la otra persona, puesto que siempre hay pequeños roces entre los intereses que forman la relación.
Esperamos que este artículo te haya servido para conocer una serie de consejos para saber si eres compatible con tu pareja. Si estas interesado/a en solicitar una cita en Clínica de Psicología en Espinardo, visita nuestra web.