
Las emociones básicas están presentes en todas y cada una de las personas. Estas se manifiestan a través de estados emocionales y marcan el transcurso de nuestra vida. Son capaces de removernos por dentro, impulsarnos a actuar o paralizarnos. Pero, ¿alguna vez te has planteado qué son y qué tipos de emociones básicas existen? Proxemia te da las claves para comprenderlo.
Técnicamente, se entiende por emoción al conjunto de reacciones que experimenta un individuo ante ciertos estímulos externos. Estas respuestas permiten a las personas adaptarse a una situación, objeto o lugar, entre otros.
Aunque hay cierta discordancia entre expertos, podemos decir que las emociones básicas más relevantes son seis: sorpresa, asco, miedo, alegría, tristeza e ira. Estas aparecen en algún momento de nuestra vida con fines vinculados a la evolución y la adaptación.
Las seis emociones básicas fueron identificadas por el psicólogo Paul Ekman en 1970, quien defiende que son experimentadas por todos independientemente de los factores culturales.
A continuación, las seis emociones básicas:

La sorpresa es una reacción originada por algo imprevisto, novedoso o extraño. Es decir, cuando aparece un estímulo externo que el sujeto no esperaba. Esta emoción suele venir acompañada de una sensación de incertidumbre.
Asimismo, genera respuestas físicas como una aceleración de la frecuencia cardíaca o mayor amplitud respiratoria.
¿Cuál es su función? Responder repentinamente ante un estímulo imprevisto. Por ello, se puede decir que este estado activa los procesos atencionales, junto con la conducta de exploración y la curiosidad.

Es la emoción que más estudian los expertos. El miedo es un estado emocional negativo o adverso. No obstante, su intención es buena y de gran utilidad: evitar y escapar del peligro. Pese a ello, a veces lo sentimos ante situaciones que verdaderamente no son peligrosas, lo que genera problemas como por ejemplo, el miedo al fracaso.
Entre los síntomas fisiológicos correlacionados encontramos: estar alerta, la actividad cardíaca se dispara y notamos una respiración acelerada e irregular.

El asco genera una sensación de repulsión, desagrado o evitación de la posibilidad (real o imaginaria). Esta emoción puede ocasionar respuestas fisiológicas como las náuseas, tensión muscular o cambios repentinos en la conducta de la piel.
Su función es la de rechazar cualquier estímulo que pueda ser tóxico. Es decir, existe para evitar ingerir cosas que son dañinas para el cuerpo. Asimismo, también desencadena rechazo ante estímulos sociales tóxicos.

La alegría es la emoción básica más positiva y está directamente ligada con el placer y la felicidad. Su función es incentivar la acción y recompensarnos ante aquellas conductas beneficiosas para uno mismo.
Suele estar asociada a un aumento de la frecuencia cardíaca y un mayor ritmo respiratorio. Además, cuando estamos alegres liberamos más endorfinas y dopamina.

Por el contrario a la alegría, la tristeza es la más negativa de las emociones, ya que implica una disminución del estado de ánimo y la reducción de la actividad cognitiva y conductual.
Aunque parece algo meramente perjudicial, lo cierto es que su presencia está justificada y cumple una función. Los propósitos de la tristeza son actuar en situaciones en las que el sujeto se encuentra impotente y autoprotegernos.
Ante situaciones dramáticas, la tristeza reduce los niveles de actividad para economizar recursos y evitar esfuerzos innecesarios.

La ira surge ante estímulos que generan frustración o rabia. Viene acompañada de un sentimiento de tensión que nos impulsa a actuar. Físicamente, cuando sentimos la ira nuestro cuerpo experimenta un aumento excesivo de la activación y de la preparación para la acción.
Asimismo, notamos un aumento de la actividad cardíaca, la adrenalina, el tono muscular y la frecuencia respiratoria. Su función es evolutiva, lo que nos da coraje para hacer frente a situaciones frustrantes.
En definitiva, pese a que unas son más agradables que otras, las 6 emociones cumplen con funciones que favorecen nuestra supervivencia.